¿Por qué mi bebé llora sin lágrimas? Cuándo preocuparse
Tu bebé llora con fuerza, pero no le sale ni una lágrima. ¿Es normal? En la gran mayoría de los casos, sí. Te explicamos por qué pasa, a qué edad empiezan las lágrimas, cuándo puede ser señal de un problema y cómo calmar su llanto.
¿Por qué mi bebé llora sin lágrimas?
Al nacer, los conductos lagrimales de tu bebé todavía se están desarrollando. Sus ojos producen la humedad necesaria para mantenerse sanos, pero no la cantidad suficiente para que salgan lágrimas cuando llora. Por eso, durante las primeras semanas, es muy común que llore “en seco”.
¿A qué edad lloran con lágrimas los bebés?
Las lágrimas al llorar suelen aparecer entre las dos semanas y los dos o tres meses de edad. Cada bebé tiene su propio ritmo, así que unas semanas de diferencia son normales.
Mi bebé tiene 2, 3 o 4 meses y no le salen lágrimas, ¿es normal?
Sí, puede ser normal. Muchos bebés empiezan a llorar con lágrimas entre los 2 y los 3 meses, y algunos un poco después. Si tu bebé come bien, moja pañales con normalidad y está activo, no suele ser motivo de alarma. Si ya pasó de los 4 meses y nunca le has visto lágrimas, coméntalo con el pediatra en su próxima consulta para que revise sus conductos lagrimales.
En un bebé más grande, de 8 meses o de 1 año, que antes sí lloraba con lágrimas, que deje de tenerlas es más importante, sobre todo si está enfermo: revisa las señales de deshidratación que te explicamos más abajo.
Conducto lagrimal tapado
Algunos bebés tienen el conducto lagrimal obstruido. En este caso sí producen lágrimas, pero no drenan bien: notarás un ojo lloroso todo el tiempo, aunque no esté llorando, o lagañas amarillentas y pegajosas. Es frecuente y casi siempre se resuelve solo antes del primer año. El pediatra puede enseñarte a dar un masaje suave en la zona y te dirá si necesita gotas. Consulta si el ojo se pone rojo o hinchado.
Cuándo puede ser deshidratación
En bebés más grandes que ya lloraban con lágrimas, llorar sin ellas puede ser una señal de deshidratación, sobre todo si tiene fiebre, vómito o diarrea. Vigila estas señales:
- Moja menos pañales de lo normal, o pasa muchas horas con el pañal seco.
- Boca y labios secos.
- La mollera (fontanela) se ve hundida.
- Ojos hundidos.
- Está muy somnoliento, decaído o difícil de despertar.
Si notas estas señales, acude al médico o a urgencias de inmediato. La deshidratación en bebés puede avanzar rápido.
¿Por qué llora tanto mi bebé?
Llorar es su forma de comunicarse. Puede tener hambre, sueño, frío o calor, un pañal sucio, gases, o simplemente necesitar contacto. Además, es normal que el llanto aumente alrededor de las seis a ocho semanas y vaya disminuyendo hacia los tres o cuatro meses.
Cómo calmar a tu bebé
- Revisa lo básico: hambre, pañal, temperatura.
- Cárgalo piel con piel o en un portabebé.
- Arrúllalo con movimientos suaves y rítmicos.
- Háblale o cántale bajito, o usa un sonido suave y constante, como un “shhh”.
- Bájale a las luces y el ruido.
- Si toma pecho, ofrécelo: además de alimento, le da consuelo.
Si sientes que pierdes la paciencia, acuesta a tu bebé boca arriba en su cuna, sal unos minutos del cuarto y respira, o pide ayuda a alguien. Nunca sacudas a un bebé: puede causarle daños graves en el cerebro.
¿Cuándo consultar al pediatra?
- Llanto muy agudo, diferente al habitual, o que no se calma con nada por mucho tiempo.
- Fiebre en un bebé menor de tres meses.
- Rechazo del alimento, vómitos o diarrea.
- Señales de deshidratación.
- Ojo rojo, hinchado o con mucha secreción.
Cuidar a un recién nacido trae muchas dudas. Te puede servir también: cómo bañar a un recién nacido paso a paso.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu pediatra.




