Ropa de bebé y biberón sobre fondo rosa

¿Es normal que duela amamantar? Causas y soluciones

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Amamantar es natural, pero no siempre es fácil. Muchas mamás sienten molestias en los primeros días, y algunas tienen dolor que convierte cada toma en un reto. La buena noticia: el dolor al amamantar casi siempre tiene solución. Te explicamos qué es normal, qué no, las causas más comunes del dolor y cómo aliviarlo.

¿Es normal que duela amamantar?

En los primeros días es común sentir sensibilidad en los pezones o una molestia breve cuando el bebé se prende, que pasa en menos de un minuto. Lo que no es normal es que el dolor dure toda la toma, empeore con los días, o que aparezcan grietas, sangrado o un pecho rojo y caliente. En esos casos, algo necesita ajustarse.

Causas más comunes del dolor al dar pecho

1. Agarre incorrecto

Es la causa número uno. Si tu bebé toma solo el pezón y no una buena parte de la areola, lo aprieta contra su paladar y duele. Señales de un buen agarre:

  • Boca muy abierta, con los labios hacia afuera, como de pescadito.
  • Toma más areola por abajo que por arriba.
  • Su barbilla toca tu pecho y su nariz queda libre.
  • Escuchas que traga y no hace chasquidos.

Para retirarlo sin lastimarte, mete tu dedo meñique por la comisura de su boca para romper la succión. Prueba distintas posiciones hasta encontrar la más cómoda para los dos.

2. Grietas en los pezones

Son pequeñas heridas que casi siempre vienen de un mal agarre. Corregir la posición es lo más importante. Después de cada toma, unta un poco de tu propia leche en el pezón y déjala secar al aire. Si las grietas no mejoran en unos días, busca ayuda.

3. Pechos congestionados

Entre el segundo y el quinto día, cuando “baja la leche”, los pechos pueden sentirse llenos, duros y adoloridos. Ayuda amamantar con frecuencia, a demanda. Una ducha tibia antes de la toma puede facilitar que la leche fluya, y el frío entre tomas ayuda a desinflamar. Si el pecho está tan duro que tu bebé no puede prenderse, extrae un poco de leche a mano para ablandar la areola.

4. Mastitis

Si una zona del pecho está roja, caliente y duele, y además tienes fiebre o malestar como de gripe, podría ser mastitis. Puedes seguir amamantando. Lee nuestra guía completa sobre mastitis: síntomas, causas y cómo aliviarla.

5. Hongos (candidiasis)

Un dolor punzante o ardoroso que sigue después de la toma, con pezones rosados o brillosos, puede ser por hongos. Tu bebé podría tener manchas blancas en la boca. Ambos necesitan tratamiento médico al mismo tiempo, y no es razón para dejar de amamantar.

6. Frenillo corto en el bebé

Si el frenillo de la lengua de tu bebé es muy corto, puede costarle trabajo succionar bien y lastimarte aunque la posición parezca correcta. El pediatra o una asesora de lactancia pueden revisarlo.

7. Extractor mal ajustado

Si usas sacaleches, revisa que la copa sea de tu talla y que la succión no esté demasiado fuerte. Una copa del tamaño equivocado puede causar dolor y grietas.

Cuándo pedir ayuda

  • El dolor dura toda la toma o empeora con los días.
  • Tienes grietas que sangran o no sanan.
  • Tienes fiebre o una zona roja y caliente en el pecho.
  • Tu bebé no sube de peso o moja pocos pañales.

Una asesora certificada en lactancia (IBCLC), tu ginecólogo o el pediatra pueden ayudarte. Pedir ayuda no es fracasar: es cuidarte a ti y a tu bebé.

No estás sola

Muchas mamás pasan por esto y logran una lactancia cómoda con un poco de apoyo. Y si al final decides combinar pecho y fórmula, también está bien: conoce cómo funciona la lactancia mixta.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.

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