Hipotiroidismo en el embarazo: síntomas y tratamiento
La tiroides es una glándula pequeña en el cuello que tiene un papel enorme en el embarazo: sus hormonas son clave para el desarrollo del cerebro de tu bebé. Cuando funciona menos de lo necesario, se llama hipotiroidismo. La buena noticia es que se detecta con un análisis de sangre y se controla muy bien con tratamiento. Te explicamos sus síntomas, riesgos y cuidados.
¿Qué es el hipotiroidismo en el embarazo?
Es cuando la tiroides no produce suficientes hormonas. Puede existir desde antes del embarazo o aparecer durante él. En las primeras semanas, el bebé depende por completo de las hormonas tiroideas de su mamá, por eso es tan importante detectarlo y tratarlo a tiempo.
Síntomas del hipotiroidismo
Muchos se confunden con molestias normales del embarazo, por eso a veces pasa desapercibido:
- Cansancio intenso.
- Sensación de frío.
- Estreñimiento.
- Piel seca y caída del cabello.
- Aumento de peso mayor al esperado.
- Dificultad para concentrarte, tristeza o lentitud.
- Hinchazón en el cuello (bocio), en algunos casos.
¿Cómo se diagnostica?
Con un análisis de sangre que mide la hormona TSH y, a veces, la T4 libre. Coméntale a tu médico si tienes antecedentes de problemas de tiroides, familiares con tiroides, diabetes tipo 1 u otras enfermedades autoinmunes, o pérdidas de embarazo anteriores.
Riesgos si no se trata
- Aborto espontáneo y parto prematuro.
- Preeclampsia y anemia.
- Bajo peso al nacer.
- Problemas en el desarrollo neurológico del bebé.
Con tratamiento adecuado, estos riesgos bajan muchísimo.
Tratamiento
- Se usa levotiroxina, una hormona igual a la que produce tu cuerpo. Es segura para el bebé.
- Tómala en ayunas, a la misma hora, separada de las vitaminas con hierro o calcio por al menos cuatro horas.
- Si ya tomabas levotiroxina antes del embarazo, avisa a tu médico en cuanto sepas que estás embarazada: casi siempre hay que ajustar la dosis.
- Te harán análisis cada cuatro a seis semanas para ajustar el tratamiento.
- No suspendas el medicamento por tu cuenta.
Después del parto
Tu médico te dirá si debes seguir con el tratamiento. La levotiroxina es compatible con la lactancia. Algunas mujeres desarrollan problemas de tiroides en el año posterior al parto; si te sientes muy cansada, triste o con palpitaciones, coméntalo.
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Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica.




