Síndrome de Tourette en niños: síntomas y cómo apoyarlos
Si tu hijo parpadea, carraspea o hace movimientos o sonidos repetidos que no puede controlar, es posible que tenga tics. Cuando los tics motores y vocales duran más de un año, puede tratarse del síndrome de Tourette. Te explicamos qué es, sus síntomas, cómo se diagnostica y cómo apoyar a tu hijo en casa y en la escuela.
¿Qué es el síndrome de Tourette?
Es una condición del sistema nervioso que causa tics: movimientos o sonidos repentinos, rápidos y repetitivos que la persona no puede controlar del todo. Suele empezar entre los 5 y los 10 años, es más frecuente en niños que en niñas y, en muchos casos, los tics disminuyen en la adolescencia o la adultez.
Síntomas: tipos de tics
- Tics motores simples: parpadear, encoger los hombros, mover la cabeza, hacer muecas.
- Tics motores complejos: saltar, tocar objetos, girar.
- Tics vocales simples: carraspear, toser, olfatear, hacer ruidos.
- Tics vocales complejos: repetir palabras o frases.
Decir groserías sin control (coprolalia) es poco frecuente: la mayoría de las personas con Tourette no lo tiene.
Los tics suelen empeorar con el estrés, la emoción o el cansancio, y disminuir cuando el niño está concentrado o relajado. Muchos niños sienten una “urgencia” antes del tic, como una comezón que necesita aliviarse.
¿Cómo se diagnostica?
No hay un análisis que lo detecte. Lo diagnostica un neurólogo pediatra o un paidopsiquiatra con base en los síntomas: tener varios tics motores y al menos un tic vocal durante más de un año, con inicio antes de los 18 años. Es frecuente que el síndrome de Tourette se acompañe de TDAH, ansiedad o conductas obsesivo-compulsivas, que también se atienden.
¿Tiene tratamiento?
No tiene cura, pero sí manejo. Muchos niños con tics leves no necesitan tratamiento. Cuando los tics causan dolor, problemas en la escuela o afectan su autoestima, pueden ayudar:
- Terapia conductual para tics, que enseña a reconocer la urgencia y a sustituir el tic por otra acción.
- Medicamentos, en algunos casos, indicados por el especialista.
- Tratamiento de lo que lo acompaña, como el TDAH o la ansiedad.
Cómo apoyar a tu hijo en casa
- No le pidas que “deje de hacerlo”: no puede controlarlo y la presión lo empeora.
- No lo regañes ni te burles de los tics.
- Reduce el estrés con rutinas, descanso y actividades que disfrute.
- Explícale con palabras sencillas lo que le pasa.
- Refuerza sus talentos y su autoestima.
Cómo apoyarlo en la escuela
- Habla con sus maestros para que entiendan qué es el Tourette.
- Pide permisos para salir del salón si necesita liberar los tics.
- Pide más tiempo en exámenes, si lo necesita.
- Vigila que no sufra burlas o bullying.
Si te preocupa el desarrollo de tu hijo, te puede servir leer sobre las señales de autismo y sobre el bullying.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica.




